La ambientación y decoración de un restaurante son esenciales para trasladar a los comensales a una experiencia gastronómica única. La carta, la comida, la cubertería y vajillas, la música y el entorno deben ser parte de un todo. El estilo industrial ha sido una tendencia muy recurrente de diseño ya que consigue crear ambientes interesantes y diferentes, llenos de información y recursos. Se trata de conformar un todo, donde rebosan los detalles pero ninguno es protagonista en particular.